lunes, 9 de enero de 2012

"Chante Noire"

 
"Se puede vivir una larga vida sin aprender nada. Se puede durar sobre la tierra sin agregar ni cambiar una pincelada de paisaje. Se puede simplemente no estar muerto sin estar tampoco vivo. Basta con no amar, nunca, a nada, a nadie. Es la única receta infalible para no sufrir.Yo aposté mi vida a todo lo contrario".

Cada uno en su nube. Una metáfora que nos refleja como sociedad de masas. O podría decirse que nos indica que cada persona es una isla. Como si los hombres de hoy pudieran vivir solos, acompañados por una palmera, con la única esperanza de que algún barco aparezca en el horizonte.


Nube o isla, son también signos de tranquilidad, paz, silencio, calma… Signos que pueden ser positivos… o no. Quizás lleven al desencuentro con la otra persona. Esa carencia del otro, el que me acompaña, el que me da una mano, el que me interpela, pero me ayuda a superarme.


Se dice que cuando dos personas se quieren, se lastiman y se curan. ¿No es un contraste absurdo para la persona? ¿Una burda contraposición? Seguro que si… Pero, amigos… De eso se trata. De lastimarse y curarse, de hacerse bien y hacerse mal. Es lo que sucede también cuando nos abrimos a una nueva relación. El verdadero encuentro con el otro, profundo y eventual, nos muestra auténticos. Nos deja con el corazón abierto en la mano. Así quedamos expuestos a la decepción, a la falsedad, a la ridiculez. Como todas esas sensaciones nos causan miedo, tendemos a cerrarnos. ¿Quién quiere que lo lastimen gratuitamente?


Sin embargo, necesitados del otro, insistimos. Hay que rehusarse a que el miedo paralice. Seamos disidentes de esta logia de arlequines de la que se vale la trashumante sociedad en la que habitamos, la cual no deja de burlarse de aquellos que tienen miedo a comportarse como una gran masa, cuya dirección no puede ser otra que la autodestrucción del Ser-en-Otro. Insistamos frente a la voraz depresión que nos consume al darnos cuenta de que estamos quedando aislados en una isla o suspendidos en una nube eterna.


“¿Qué pasa en tu nube?” podría ser la primera línea de un diálogo. Iniciar esa ida y vuelta no implica sólo estar CON el otro sino también estar HACIA el otro. Escucharlo, no esconder, esperar. Para que esa comunicación sea recíproca voy a necesitar mucha aceptación del otro tal cual es. No tal cual SE MUESTRA, sino lo que su esencia completa en mí. Esto es lo más complicado. “Presumir del silencio”. Llegar a mi amigo, a mi compañera, al otro verdadero, supone conocerlo bien. Y es gracioso (irónicamente) y vano recurrir a palabras que no son nuestras y que parecen lindas, pero en realidad, suenan huecas.


Lo maravilloso de la creación reside en que el hombre es limitado, incompleto… Por eso vivimos junto a otros en comunidades, grupos, tribus…

“¿Qué ocurre hoy en mi nube?” Seguramente lo mismo que a muchos otros. Sacalo afuera, exprésate. Es innegable que a alguien, no tan lejano, le pasa lo mismo que a vos. Y quizás, en vez de enfrentar sólo el dolor, es posible descubrir que en la nube vecina alguien viene a sanar heridas.



"Pero un día descubrí que todavía podía hacer algo
 para estar completamente vivo antes de estar definitivamente muerto...
Entonces, me puse en movimiento".

martes, 22 de noviembre de 2011

"Los Beatles tenían razón..."

"Aún cuando ante nuestros ojos la vida de alguien transcurra sin un aparente sentido o una misión, reconocer que esa persona ha tenido capacidad de amar y que ha amado la rescata del abismo".-


Todos nosotros, en algún momento de nuestra vida, nos hemos preguntado en esos momentos de confrontación metafísica: "¿Qué es lo más importante de nuestra existencia?".
La idea es aprovechar nuestros días de la mejor manera posible, ya que nadie puede vivir la vida por nosotros. Por eso es importante saber hacia donde dirigimos nuestros esfuerzos, es decir, ahondar sobre cual es el objetivo supremo a alcanzar. Creo que estamos acostumbrados a escuchar que el tesoro más importante del mundo espiritual es la fe. Y pensar que sobre esta palabra (dos letras) se sostienen siglos y siglos de religión... ¡Abrid los oídos! ¡Escuchad atentamente lo que vengo a deciros! ¡Oh viles entorpecedores del verdadero destino del hombre! La fe no es lo más importante del mundo. Guarda que no lo digo yo. San Pablo, cuando les habló a los Corintios les dijo: "Ahora subsisten la fe, la esperanza, y el amor, estos tres. Pero el mayor de todos ellos es el Amor". No es que Pablo estaba opinando, la carta justamente hablaba de la fe. "Si no tengo amor, nada soy". Es decir, comparó a la fe con el amor y concluyó que el mayor de estos bienes, es el Amor. La gran pregunta del ser humano al fin de su vida ya no será "¿Como viví? sino que cobrará un nuevo sentido. "¿Como amé? La prueba final de toda búsqueda de salvación será el amor. No se tendrá en cuenta lo que hicimos, aquello en lo que creímos (o no), lo que conseguimos. Por esas cosas no vamos a tener que rendir cuentas. Pero si vamos a presentar ticket por el modo en que amamos.
Los errores que cometimos ni siquiera serán recordados. Vamos a ser juzgados por el bien que dejamos de hacer. Mantener el amor encerrado en uno mismo es ir en contra de la esencia del hombre, es no comprender lo que nos mostró mi vieja, tu viejo, los amigos, nuestros profesores, los pibes, todas las personas que compartieron la vida con nosotros. 
Quizás no le demos nunca un sentido a la vida. O creamos eso. Todo el cosmos se ordena ante la contemplación de la belleza desde la óptica del amor. Y nuestras vidas también. El amor le da sentido a tu vida. La certeza de que fuimos capaces de amar nos hace sentir totalmente libres. 
Y en esto no estamos sólos. Hay personas como nosotros que están en búsqueda. Hay que encontrarlas y caminar a la par. Son personas que no temen equivocarse, y por eso se equivocan mucho. Y por eso lo que hacen no siempre es reconocido y elogiado. Pero son estas personas las que transforman el mundo, y tras muchos errores consiguen acertar con algo que marcará la diferencia en su comunidad. Son gente que deciden a medida que actúan, asumiendo el riesgo de tal conducta. Porque no pueden quedarse quietos. Entienden la consigna de estar siempre en movimiento atento a los cambios y a las necesidades de los que tienen al lado. 
Cada paso requiere mucho esfuerzo, pero vale la pena correr el riesgo, vale la pena apostar la propia vida. Por eso hay gente que no tiene miedo de compartir el entusiasmo por un sueño. Mi sueño, tu sueño. 
Busquemos a aquellos que se arriesgan, que se caen, se hacen daño... y se vuelven a arriesgar. Y estemos lejos de los que afirman verdades, critican a los que no piensan como ellos y prefieren la comodidad de la certeza que la tensión de la duda. Unite a los que se exponen y no temen ser vulnerables. Estas personas miran al otro, no para criticarlo, sino para admirarlo por su valentía. Busquemos a los que son flexibles y entienden las señales del camino. No dudan en cambiar su rumbo cuando encuentran una barrera infranqueable, o cuando vislumbran una oportunidad mejor. Seamos partidarios de los que NUNCA van a decir: "Ya terminé, tengo que parar acá". Como la primavera le sigue al invierno, nada termina jamás, es un camino sin fin. Unite a los que cantan, cuentan historias, disfrutan de la vida, y tienen alegría en los ojos. Porque la alegría es contagiosa, y siempre impide que la gente se deje paralizar por la depresión, la soledad y las dificultades. Acercate a quien camina con la cabeza erguida, aunque tenga lágrimas en los ojos. Porque también están los que caminan con la cabeza erguida y nunca lloraron... por no mirar lo que pasa a su alrededor. No confundamos arrogancia con autoridad, alegría con superficialidad, persistencia con impaciencia. 
Es probable que a veces nos veamos oprimidos por la soledad, pero hay mucha gente que piensa como nosotros, que quiere darle un sentido a la vida a través del amor. El amor nos supera, nos eleva, nos hace querer mejorar día a día. Nos lleva a una búsqueda que trasciende el ser físico para encontrarnos con el yo-espiritual del otro.
Los Beatles tenían razón, todo lo que necesitamos es amor.






Todavía estoy buscando al elefante que me caga desde arriba de un pino desde mitad de año... 


¡SI, A VOS, ELEFANTE! ¡TE TENEMOS RODEADO Y CON CARAS DE NUTRIAS!

martes, 25 de octubre de 2011

"Escuchadme, oh, ser vacuo".

“¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán! Terminó nuestro espantoso viaje,

El navío ha salvado todos los escollos, hemos ganado el premio codiciado,

Ya llegamos a puerto, ya oigo las campanas, ya el pueblo acude gozoso,

Los ojos siguen la firme quilla del navío resuelto y audaz;

Mas, ¡oh, corazón, corazón, corazón!

¡Oh, las rojas gotas sangrantes!

Ved, mi Capitán en la cubierta

Yace frío y muerto”.

El Maestro.



Vuelvo a escribir después de la tormenta. Un navegante de varias millas sabe que escribir entre vientos huracanados, truenos, rayos y un mar embravecido muchas veces no es lo mejor. Se cambia la historia. El agua se encarga de borrar el trazo hecho con premura. La adrenalina provocada por la situación nos ayuda a enfrentar el tifón, pero probablemente nos presente una visión trastocada de los sucesos. Por eso lo mejor es recapitular en medio de aguas serenas y profundas. Porque un buen navegante nunca deja de pescar y también disfruta de la calma que esta actividad le produce.

Recordar la tormenta en la serenidad no es agradable. El navegante la contempla con el alivio del desafío superado. Pero en su cuerpo, en su barca y su red se pueden apreciar la bravura del tifón. El cuerpo sana. La barca será nuevamente calafateada. Sus velas ondearán otra vez con algún que otro parche. La red hará gala de nuevos remiendos. Pero el navegante no puede olvidar la tormenta. Tampoco DEBE. Cada tormenta le enseña algo nuevo. Enseñanzas que le permitirán afrontar otras tormentas y salir airosos.

No es fácil navegar en el mar de la vida.



Hoy me veo en la necesidad de gritar. De mostrar mi indignación ante la voz que proclama “hay un YO sin un TÚ”. Me rasgo las vestiduras ante la egoísta vivencia de seres condenados a amarse a si mismos en una vorágine circular y repulsiva de auto-adoración. Seres que, por alguna razón, les incomoda la interpelación que produce el reconocer persona al otro. Viviendo vidas dobles en donde bajo sus motivaciones subyace la búsqueda del reconocimiento, del propio bienestar. Oscilando constantemente entre hastío y el dolor. Seres vacuos cuyas existencias han sido arrojadas a la nada. Pero por ellos mismos. Porque TODO nos fue dado. No somos dueños de nada. Ni una uña de nuestro cuerpo nos pertenece.

Si, a vos te digo, ser vacuo, que tanto te gusta oír el sonido de tu propio nombre. ¿Pensaste que en tu nombre no había otra cosa que más de dos o tres inflexiones?

A vos te hablo, ser vacuo. No somos dueños de nada. Pero podemos elegir. Tenemos el enorme poder de la elección. Aquel que nos permite vivir o morir. El que nos puede llevar a la propia destrucción o a la felicidad. Pero, querido ser vacuo, sin el otro no puedo llegar a la felicidad.

¿Cómo se que soy persona sino reconozco al otro? Al llamarlo por su nombre lo estoy reconociendo como ser-que-es y eso me da la certeza de que yo-soy. Mismidad. Te pido por favor, ser vacuo, no le des vuelta la cara al otro. Reconocelo. Senti la intensidad de esa mirada que te pide ayuda, que te pide que te acerques. Pero por favor interpretala bien. Debajo de las máscaras del miedo escondido de cada persona existe una Verdad. Única. Que lleva nombre. Que, aunque no parezca posible, se puede leer como si de un libro se tratara. Ser vacuo, no cometas el error de pensar que una institución, una sociedad civil, o incluso hasta el más pequeño grupo humano está por encima de las personas. Porque estamos tratando con personas. De ellas se trata. Así que, cuando excluís, cuando cuidas con celo “tu espacio”, cuando no interpretas que no puede haber un YO sin un TU, toda buena intención pierde sentido. No construyas un mundo sobre intenciones. Basta de mediocridad. Valoro más al que no se arriesga, que aquel que piensa que se arriesga, pero que en definitiva navega en un mar de mediocridad. Cerca de la orilla. Casi sin darse cuenta. Casi. En el fondo lo sabe. Blanco o negro. Pero elegí. El gris confunde. No sirve. Al Jesús del que hablás probablemente no le guste mucho. Fijate. Solo un hombre. Pero la tenía clara. “Amá a tu prójimo como a ti mismo”. No hay nada más claro, más revelador y más IMPORTANTE que esas palabras. ¿Te parece mal? Bueno, prefiero una cultura pagana pero viva a una cultura evangelizada pero muerta.

No nos conformemos. Nunca es suficiente. “No basta amar…” Siempre se puede más. Eso es lo que nos mantiene en camino. La sensación de que se puede hacer algo más. De que se puede hacer mejor las cosas. Ser vacuo, ¡dejá de serlo! Porque la salvación de las almas no puede esperar. Abrí los ojos, date cuenta de lo que hacés y de lo que no hacés. Pero centrate en el otro. Sólo en él, somos. Existimos. Le damos un sentido a la vida y respondemos la consigna “¿PARA QUÉ CARAJO EXISTO?” La sociedad de hoy somos nosotros, los poetas vivos. Los que tenemos que, entre trazo y trazo, escribir el desenlace de una historia compartida. Es momento de sincerarse, de aceptar la mediocridad circundante y de buscar la manera de salir de ella. La mirada del otro es la que te rescata de esa marea oscura y densa como el alquitrán Aquel que camina sin amor una legua siquiera, camina hacia su propio funeral. Ser vacuo, te lo digo por tu bien. Buscá a Dios donde realmente está. En el otro. Ahí está el verdadero amor. Y la libertad.


“En el rostro de los hombres y mujeres, en mi rostro que refleja el espejo, veo a Dios,

 Encuentro cartas de Dios por las calles, todas ellas firmadas con su nombre,

 Y las dejo en su sitio, pues sé que donde vaya

 Llegarán otras cartas con igual prontitud”.         

Cuando las cosas no salen como querés, ponele a la vida cara de nutria... Y todo vuelve a la normalidad.-

martes, 2 de agosto de 2011

"Sin Título"

Hoy por primera vez en mi vida se me pasó por la cabeza una idea muy particular. La consideré momentáneamente para luego desecharla enseguida. Pero hubo muchas cosas que quedaron resonando en mi interior. ¿En que momento crucé el límite? Hablo de la finísima línea entre la normal anormalidad (como me gusta decirle a mi) y la locura. El límite que separa, al menos de palabra, la burda “realidad” de la pintura surrealista… Pero nuevamente no siento la necesidad de expresarme a través de mis propios pensamientos sino mediante la genialidad de los que tienen el don de la palabra justa.

No estás deprimido, estás distraído

No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que puebla.

Distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones. Además no es tan malo vivir solo.

Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco, algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie Chopin a los 90. Solo por citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles mas alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones.

No perdiste a nadie, el que murió simplemente, se nos adelantó, porque para >allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.

Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás.

Recuerda a Jesús: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz, estás amargando a todos los que te aman. Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó a matar seis millones de hermanos judíos.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perugia, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileiros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mahler, Mozart, Chopin, Bethoven, Caravaggio, Rembrant, Velásquez, Picasso y Tamayo entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas….y si le ganas, serás humilde, más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz.

Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.
 Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor.

Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que le destruya hay millones de caricias que alimenta a la vida.

Facundo Cabral.

Aunque no parezca tan simple, de eso se trata… Respirar… Vivir. 

sábado, 23 de julio de 2011

"..."

Si, son las 4 de la mañana. En toda esta semana que pasó no pude dormirme relativamente temprano. Hoy no va a ser la excepción. No porque no quiero, sino porque no puedo. Espero que nunca tengan problemas de insomnio. No voy a escribir, porque ni en un millón de palabras me podría expresar mejor que el Maestro. Si, Whitman, uno de los mejores poetas que hubo en este mundo. Releyendo uno de sus escritos me tocó profundamente. A veces uno necesita esa doble nelson bien aplicada para entender algunas cosas... Pero también hay que saber salir a tiempo... Como dice Whitman, "la vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia". ¡Simple! Hay que perder para ganar, sufrir para saber amar, no entender nada... para apreciar lo sencillo. Lo bueno de tocar fondo (y a veces seguir cavando) es saber que, en algún momento, todo tiene que mejorar. Si, tuve que usar el Vaso de Emergencia todos los días de la semana pasada... Por eso el título es "..." Estoy a la espera de un cambio de suerte, a la espera de que al punto final se le agreguen dos más... Los dejo con el Maestro. 



NO TE DETENGAS 

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, 
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. 
No te dejes vencer por el desaliento. 
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, 
que es casi un deber. 
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. 
No dejes de creer que las palabras y las poesías 
sí pueden cambiar el mundo. 
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. 
Somos seres llenos de pasión. 
La vida es desierto y oasis. 
Nos derriba, nos lastima, 
nos enseña, 
nos convierte en protagonistas 
de nuestra propia historia. 
Aunque el viento sople en contra, 
la poderosa obra continúa: 
Tu puedes aportar una estrofa. 
No dejes nunca de soñar, 
porque en sueños es libre el hombre. 
No caigas en el peor de los errores: 
el silencio. 
La mayoría vive en un silencio espantoso. 
No te resignes. 
Huye. 
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo", 
dice el poeta. 
Valora la belleza de las cosas simples. 
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, 
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. 
Eso transforma la vida en un infierno. 
Disfruta del pánico que te provoca 
tener la vida por delante. 
Vívela intensamente, 
sin mediocridad. 
Piensa que en ti está el futuro 
y encara la tarea con orgullo y sin miedo. 
Aprende de quienes puedan enseñarte. 
Las experiencias de quienes nos precedieron 
de nuestros "poetas muertos", 
te ayudan a caminar por la vida 
La sociedad de hoy somos nosotros: 
Los "poetas vivos". 
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

lunes, 18 de julio de 2011

"Estupidez..."

Es normal que escriba de madrugada. Es normal que escriba escuchando música. También es normal que escriba invadido por diversas emociones. Pero es la primera vez que escribo con enojo, quizás con un poco de violencia interior. Y eso saca lo peor de mí. La ironía me dicta.
“Si no estas ocupado naciendo, estas ocupado muriendo” decía Bob Dylan. Vivimos apurados. Pero no nos equivoquemos. Es el ritmo de vida que elegimos. Ya me cansé de escuchar que la culpa de todo la tiene la sociedad. Por algún extraño motivo nos enajenamos de la misma, nos consideramos diferentes, cuando en realidad, pasamos a formar parte de ese montón… ¡que no se considera parte del montón! Si, en algunos aspectos la vida es una zorra irónica y voluble.
Volviendo. Vivimos a mil. Nos armamos la rutina (“venid a mi ¡oh Gehena!” si no la cumplimos) nos estructuramos el día con reuniones, estudio, trabajo y demás actividades personales. Y seguimos diciendo que no somos normales. Lo curioso es cuando te encontrás con gente que hace todo lo posible para demostrar que son “liberales”, que son “distintos”. En resumen, que no son personas aburridas… Y lo triste, es que lo son. Más estructuradas que nadie. Nos quieren hacer creer que son geniales vendedores de paredes Durlock y que tienen la respuesta a la famosa pregunta “¿cómo lograr perfiles montantes de largo mayor a 2,60 metros en placas Durlock?” Eeh… Aclaro que los vendedores y demás trabajadores del Durlock (esta es la parte que el que no tiene idea que es el Durlock lo asocia, por alguna extraña razón, con Harry Potter) también son parte de este Universo y pueden, indefectiblemente, llegar al Reino, alcanzar el Nirvana o ser uno de los 144.000 afortunados. Retomando. Estos individuos, los que yo llamo farsantes del Durlock, son seres que disfrutan creyéndose que son el chupete en la oreja. Van por la vida con la seguridad de que nunca se verán infectados por el “gérmen de la sociedad”. Paradójicamente, se hacen presente en todos los medios de comunicación con su máxima como estandarte: “Me venció el sistema”. A ver… El sistema te ganó desde que naciste… Muchachos… Siglo XXI… Si quieren ser anarquistas, a vivir debajo de un puente. Ustedes pensarán que los farsantes del Durlock son seres abominables. Yo pienso que no. Todo en este Universo tiene un cometido. Hasta Ricardo Fort. Y el propósito de estos seres es el darnos la posibilidad de apreciar lo estúpidos que somos. Entiéndase por estúpido, según el diccionario, falto de inteligencia. ¿Porqué? Porque quizás, sin querer, nos hacen pensar en nuestra propia rutina y en la actitud con la que afrontamos lo cotidiano.
Pensemos en la rutina que cumplimos día a día. En las cosas más esenciales. Estudio, trabajo y el tiempo que pasamos con algún ser querido. ¿Para qué estudiamos? Para poder trabajar de algo que realmente nos guste y nos llene. ¿Para que trabajamos? Depende, para subsistir, para tener más dinero. ¿Porqué pasamos tiempo con nuestros seres queridos? Porque nos hace bien. Todas las otras actividades son complementarias. Y si, ¡de alguna manera necesitamos ocupar el tiempo! El silencio es peligroso. Ahí te encontrás con lo peor de vos mismo. ¡Con eso que odias! ¿Mira si vas a estar en silencio? ¡El silencio es perder tiempo! Cuantas cosas que podría hacer en vez de dedicar… sólo 10 minutos a mi mismo y encontrarme con lo que en definitiva… YO SOY. Avisé lo de la ironía. El que avisa no traiciona. En fin… Nos preocupamos y nos estresamos por el estudio, por el trabajo y por nuestras relaciones. Nos preocupamos si nos va bien porque creemos (desconfiados de la vida) que en algún momento la buena racha tiene que terminar. Y a veces, en esos 10 minutos sacrílegos de silencio, viles entorpecedores de la póstuma rutina y la siempre fiel actividad, surge la duda… ¿Y Candela? Naa mentira… la verdadera duda… TODO esto… ¿tiene un sentido? ¿Qué es realmente lo importante? ¿Qué es lo que, en definitiva, me hace feliz? Quizás no siempre las cosas salgan como nosotros queremos, pero es innegable que se puede elegir que actitud tomar frente a la vida. Yo siempre llevo conmigo, a todos lados, un vaso. Podríamos decir que es un vaso de emergencia. Es simpático, negro y plateado, como todo vaso térmico. Lo llevo a todos lados medio lleno. Porque a veces se me da por mirar el Vaso de la Vida y en vez de contemplarlo medio lleno, lo aprecio medio vacío, entonces, ahí me apuro, saco el vaso de emergencia y relleno el Vaso de la Vida. Y todo vuelve a la normal anormalidad, aunque sea por un momento.
Cuando uso el vaso de emergencia me siento estúpido, es decir, falto de inteligencia. Me pasa por no saber apreciar lo importante de la vida y detenerme en lo que realmente no tiene importancia. Me pasa por no saber contemplar la belleza de la vida, esa belleza que como dije antes, está en los demás. En el llanto, en la risa, en el abrazo, en el golpe, en la mirada, en la palabra. Me pasa por estar DISTRAÍDO. Y ahora que escribo esta palabra recuerdo a Facundo Cabral y su famoso escrito en el que dice “Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás”. El que no quiera llamarle Dios, que no lo haga. Que le ponga el nombre que quiera. “Ente Superior”, “Regulador”, “Chuck Norris”, “Mufasa”, “Tocho”, lo que sea. Lo que no podemos dejar de negar es que la presencia del otro, el reconocerlo como ser, como persona, y trascender su identidad corpórea para encontrarme con su esencia, es lo que realmente nos hace plenos. Me gusta tomarme esos 10 minutos de silencio al día para comprobar que el mundo todavía no se fue al carajo. Que yo sigo vivo. Que los que me rodean todavía SON. Para darme cuenta que las 23 horas y 50 minutos que le quedan al día puedo ser un estúpido o no… Para decir “Wow… wow… WOW… Estoy distraído.” Distraído en el MSN, en internet, en el Facebook (que lo cerramos porque somos conscientes de que perdemos mucho tiempo con él pero que, repito, somos tan estúpidos, que por alguna razón aún mas estúpida que nosotros mismos, lo volvemos a abrir) en el gimnasio, en la calle, en la facultad, en el trabajo… en la vida misma… Como cuesta, porque parece simple pero no lo es… No es fácil dejar de ser estúpidos. Vuelvo a citar a Facundo Cabral… “Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente”. Dejemos de perder el tiempo y ocupémonos únicamente de lo que nos hace feliz. No estemos ocupados naciendo o muriendo, simplemente SEAMOS, así libremente. Sin ser indiferentes al otro. Ni siquiera hacia los farsantes del Durlock, ellos más que nadie necesitan una verdadera pared contra la cual chocarse y no básicamente… Un Durlock (vieron que al fin de cuentas tenía sentido la analogía) Seguro, en la vida nada es gratis. Pero si deseamos algo con verdadera pasión y ese deseo proviene de la Naturaleza del Universo, que no puede sino pensarse como benévola, todo el Universo mismo conspira para que se cumpla. No es fácil descubrir que es lo que se desea y que es lo que verdaderamente conduce a la felicidad. Pero en el silencio se encuentran muchas respuestas. No serán 10 minutos de fama… Sin embargo valen mucho más.

viernes, 1 de julio de 2011

Desvaríos de un futuro profesor...

Sin duda la historia educativa del país sufrió grandes transformaciones a lo largo del tiempo. A partir del siglo XIX, cuando se concientizó sobre lo importante que era la educación para el desarrollo y el progreso de un país se comenzó a actuar para levantar un sistema educativo que sea eficiente. Hubo muchos pensadores, influenciados por las ideas europeas que impulsaron la educación a través de propuestas que formaran al ciudadano en valores y en el trabajo. Es cierto que cada uno actuó en un contexto determinado bajo circunstancias que pedían respuestas a realidades diferentes.

La pregunta que surge es: ¿Por qué se tardo tanto en comprender que el Estado debe ser garante de la educación? Lo que llama la atención en la historia de la educación argentina es que el Estado tuvo que ser educador para constituirse como Estado Nacional, formando a los ciudadanos en sujetos de una nueva forma de vida social y política.  Es cierto que hay un Sistema Educativo, que esta constantemente sometido a cambios. Pareciera que en Argentina todo tiende a volver al punto de partida. Hoy en día, el Estado obedece a intereses políticos del momento y la sociedad. Aún así, considero que actualmente el Estado debe ser el rector de las políticas educativas a nivel nacional, debe canalizar una serie de saberes fundamentales y básicos a toda la población nacional. El Estado tiene el deber de trazar el camino a seguir y controlar que se siga. El margen social para ciertos saberes locales y regionales no puede ser llevado a cabo sin límites y pautas generales establecidas por el Estado y la sociedad.

Nunca vamos a disponer de un sistema educativo serio si antes, todos los sectores sociales y políticos no se ponen de acuerdo en un proyecto de país. Porque ante esto surge la duda si lo que falla es el proyecto educativo en si o su implementación. Al sancionarse la Ley Nº1420 de educación común, con su carácter obligatorio, estatal, laico y graduado, era cuestión de tiempo que dicho impulso dado a la educación pública universal entre pronto en contradicción con el sistema político restrictivo. Y esto fue determinante para que los nuevos sectores medios en expansión pusieran fin al régimen conservador a principio del siglo XX. Es precisa la consolidación de un proyecto educativo que congenie social y políticamente con las necesidades de la sociedad argentina.